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Gestión del conocimiento || Knowledge Management

Artículo

 Editor
Mario Pérez-Montoro
 Contribuciones incorporadas
Pérez-Montoro (18/11/2009)
 Ámbito de uso
gestión empresarial, TIC, sociedad de la información
 Tipo
disciplina
 Francés
gestion des connaissances
 Alemán Wissensmanagement

En la última década ha ido apareciendo y consolidándose con fuerza una nueva disciplina focalizada sobre el ámbito de las organizaciones: la Gestión del Conocimiento. Esta disciplina se encarga de diseñar sistemas y estrategias para aprovechar de forma sistemática el conocimiento involucrado en una organización. La aplicación de la Gestión del Conocimiento al contexto de las empresas ha supuesto una importante fuente de ventajas competitivas que puede garantizar el correcto funcionamiento y la supervivencia de las mismas en el actual escenario económico caracterizado por la dura competencia y globalización de mercados. 

No es fácil definir qué es la Gestión del Conocimiento. No existe una definición consensuada y compartida por toda la comunidad científica (Nonaka y Takeuchi 1995; Davenport y Prusack 1998; Boisot 1998; Sveiby 2001; Wilson 2002).

Como punto de partida, hay que señalar que es difícil hablar de Gestión del Conocimiento en abstracto. Siendo estrictos, sólo tiene sentido hablar de Gestión del Conocimiento en el contexto de una organización.

En un sentido lato, una organización es cualquier comunidad o conjunto de individuos cuyos miembros se estructuran y se articulan para cubrir unos objetivos determinados. El paradigma de organización suele ser la empresa, pero a la luz de esta descripción también pueden considerarse organizaciones otras comunidades de individuos (sin unos objetivos tan crematísticos) como un hospital, una ONG, un centro educativo, un ministerio, un centro de investigación o un partido político.

Teniendo en cuenta esto, en un sentido intuitivo, la Gestión del Conocimiento se encarga de diseñar e implementar sistemas cuyo objetivo es identificar, capturar y compartir sistemáticamente el conocimiento involucrado dentro de una organización de forma que éste pueda ser convertido en valor para esa organización. El conocimiento, en este contexto, es toda aquella información metabolizada o asimilada por un sujeto y orientada a la acción. O dicho en otras palabras, conocimiento es todo aquel estado mental (una disposición neuronal concreta, en definitiva) que posee un sujeto, que ha sido causado por una información determinada y que le permite a ese sujeto en cuestión la toma adecuada de ciertas decisiones y la realización de unas acciones concretas derivadas de esas decisiones (Audi 1988; Crayling 1998). Por otro lado, el conocimiento se convierte en valor para una organización cuando éste logra contribuir de una manera clara a la consecución de los objetivos que persigue la propia organización.

Es posible enriquecer y hacer más operativa y funcional esta primera definición intuitiva de Gestión del Conocimiento si tenemos en cuenta que existen distintos tipos de conocimiento dentro de una organización, y que, por tanto, es imprescindible respetar la especial naturaleza de cada uno de ellos para poder diseñar la gestión más adecuada.

En este sentido, es posible distinguir 6 tipos de conocimiento dentro de una organización. Estos 6 tipos pueden ser presentados agrupándolos en las siguientes tres parejas:

(a) Conocimiento Tácito / Conocimiento Explícito

(b) Conocimiento Individual / Conocimiento Organizacional o Corporativo

(c) Conocimiento Interno / Conocimiento Externo

Comencemos abordando la primera de las parejas. El conocimiento tácito se corresponde con ese conocimiento basado en la experiencia personal y en muchos casos se identifica con las habilidades del sujeto. Su principal característica es que es difícilmente transmisible o comunicable y, por tanto, que no es accesible a otros individuos de una forma directa. Para señalar que alguien, A, posee un conocimiento de este tipo solemos utilizar la expresión “A sabe P” (donde P acostumbra a ser un verbo). Así, saber nadar, saber ir en bicicleta, saber conducir un automóvil, saber hablar en público o saber articular y dirigir un grupo de personas, son varios ejemplos de este tipo de conocimiento.

El conocimiento explícito, en cambio, se caracteriza por ser directamente codificable en un sistema de representación como el lenguaje natural, por ejemplo. En este sentido, es fácilmente transmisible o comunicable y por lo tanto sí que es accesible a otros individuos de una forma directa. Para señalar que alguien, A, posee un conocimiento de este tipo solemos utilizar la expresión “A sabe que P” (donde P acostumbra a ser un enunciado). Así, saber que el agua es H2O o saber que cuando a la fotocopiadora se le enciende la luz roja hay que cambiarle el recambio de tinta, son dos ejemplos de este tipo de conocimiento.

Pasemos ahora a la segunda de las parejas. Por conocimiento individual podemos entender todos aquellos conocimientos que posee un miembro concreto de una organización. Por tanto, el conocimiento individual de una persona está formado por todos los conocimientos tácitos y explícitos que ésta posee. Las habilidades individuales, los contactos y relaciones personales o los conocimientos técnicos que tiene una persona pueden ser identificados como parte de ese conocimiento individual que ésta ostenta.

El conocimiento organizacional o corporativo, en cambio, es aquel conocimiento que se le puede atribuir a una organización, el que posee esa organización. Este conocimiento acostumbra a estar representado materialmente en algún tipo de documento. Las bases de datos adquiridas por una organización o la propiedad intelectual y las patentes que ésta desarrolla son dos claros ejemplos de este tipo de conocimiento.

Terminemos abordando la tercera y última de las parejas. El conocimiento interno es aquel conocimiento que es crítico para el correcto funcionamiento de una organización. O dicho de otra manera: aquel conocimiento sin el cual sería imposible que la organización funcionase. Si identificamos un laboratorio farmacéutico como una organización, los conocimientos que poseen los químicos de ese laboratorio o las patentes que éstos desarrollan son dos buenos ejemplos de conocimiento interno de esa organización.

El conocimiento externo, en cambio, es aquel conocimiento que utiliza una organización para relacionarse con otras organizaciones. El conocimiento contenido en los informes publicados sobre la organización o el incluido en su web externa, son ejemplos de este último tipo de conocimiento.

Con la definición de estos seis tipos de conocimiento en la mano ya podemos proponer una segunda definición mucho más articulada de Gestión del Conocimiento en las organizaciones.

En este sentido, la Gestión del Conocimiento en una organización puede ser entendida como la disciplina que se encarga de diseñar e implementar un sistema cuyo principal objetivo es que todo el conocimiento tácito, explícito, individual, interno y externo involucrado en la organización pueda convertirse, sistemáticamente, en conocimiento organizacional o corporativo de manera que ese conocimiento corporativo, al ser accesible y poder ser compartido, permita que aumente el conocimiento individual de todos sus miembros y que esto redunde directamente en una mejora de la contribución de esos sujetos en la consecución de los objetivos que persigue la propia organización.  

Referencias 
  • ARROW, K. (1962). “The Economic Implication of Learning by Doing”. Rewiew of Economic Studies, 29(3), 153-173. 
  • AUDI, R. (1988). Belief, Justification and Knowledge. London: Wadsworth Publishing Company. 
  • BOISOT, M. (1998). Knowledge Assets. Oxford: Oxford University Press. 
  • CRAYLING, A. C. (ed.) (1998). Philosophy. Oxford: Oxford University Press. 
  • DAVENPORT, T. (1997). Information Ecology. Oxford: Oxford University Press. 
  • DAVENPORT, T. & Prusak, L. (1998). Working Knowledge. Boston: Harvard Business School Press. 
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  • PÉREZ-MONTORO GUTIÉRREZ, Mario (2008). Gestión del Conocimiento en las Organizaciones. Gijón: Trea. 
  • PÉREZ-MONTORO GUTIÉRREZ, Mario (2006). “Gestión del Conocimiento, gestión documental y gestión de contenidos”. Tramullas, Jesús (Coord.) (2006). Tendencias en documentación digital. Gijón: Ediciones Trea, págs. 110-133. 
  • PÉREZ-MONTORO GUTIÉRREZ, Mario (2006). “O Conhecimento e sua Gestão em Organizações”. Tarapanoff, Kira (org.) (2006). Inteligência, informação e conhecimento. Brasilia: IBICT-UNESCO, págs 117-138. 
  • PÉREZ-MONTORO GUTIÉRREZ, Mario (2005). “Sistemas de gestión de contenidos en la gestión del conocimiento”. [En línea]. BiD: textos universitaris de Biblioteconomia i Documentació, juny, núm. 14, 2005. <http://www2.ub.es/bid/consulta_articulos.php?fichero=14monto2.htm> [Consulta: 18 julio 2005]. 
  • PÉREZ-MONTORO, Mario y MARTINEZ, Jesús (2008). “Success Factors of Communities of Practice in Public Administration: the Case of Catalonia’s Government”. O’Sullivan, Kevin. (ed.) (2008). ICICKM 2008. 5th International Conference on Intellectual Capital, Knowledge Management & Organisational Learning. London: Academic Conferences Limited Reading, vol. II, págs. 407-414. 
  • SENGE, Peter M. (1990). The Fifth Discipline: The Age and Practice of the Learning Organization. London: Century Business. 
  • STEWART, T. A. (1997). Intellectual Capital: The New Wealth of Organizations. New York: Currency/Doubleday. 
  • SVEIBY, K. E. (1997). The New Organizational Wealth: Managing and Measuring Knowledge-Based Assets. San Francisco: Berrett-Koehler. 
  • SVEIBY, K. E. (2001). What is Knowledge Management? Brisbane: Sveiby Knowledge Associates. 
  • TIWANA, A. (ed.) (2002). The Knowledge Management toolkit. Upper Saddle River: Pearson Education. 
  • von KROGH, G., ICHIJO, K. & NONAKA, I. (2000). Enabling Knowledge Creation. Oxford: Oxford University Press. 
  • WILSON, J. (ed.) (2002). The Practitioner’s Guide to Effective Knowledge Management. Chicago: Melcrum Publishing.

Cómo citar esta entrada:

Pérez-Montoro Gutiérrez, Mario (ed.) y Golkhosravi, Mehrad (2010). “Gestión del conocimiento”. Díaz Nafría, José María; Pérez-Montoro, Mario y Salto Alemany, Francisco (eds.) (2010). Glosario de conceptos, metaforas, teorías y problemas en torno a la información. Leon: Universidad de León. 
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